Los miembros más antiguos delclubdecampolo veían como un aprovechado, que constantemente alardeaba de su nueva riqueza y hacía ostentación de su ropa cara.
Incluso con su nueva mansión y su coche caro, el millonario hecho a sí mismo siguió siendo un advenedizo a los ojos de las familias dela vieja guardia, que aún lo consideraban un forastero.