Sus renuncias fueron muchas: un sueño infantil de estrellato, una prometedora carrera en finanzas y, en última instancia, todas las posesiones materiales.
Después dela inundación, la gente buscó en los campos embarrados sus posesiones perdidas, conla esperanza de rescatar cualquier cosa queno estuviera completamente arruinada, a pesar dequeno eran dueños dela tierra donde se encontraron los objetos.