








Si obtenemos un préstamo utilizando el negocio como garantía, el efecto será capitalizar nuestros ingresos de los próximos diez años, dándonos efectivo hoy que podemos usar para comprar a nuestro competidor.

En lugar de contabilizar las nuevas computadoras como un gasto a corto plazo, la empresa las está capitalizando, distribuyendo el costo durante varios años como una inversión en su productividad a largo plazo.

