Enel París del siglo XIX, el artista amenudo idealizaba la vida dela griseta, dibujándola como una costurera de espíritu libre que disfrutaba de su juventud.
La moraleja dela historia del niño que gritó «¡Lobo!» esque mentir puede arruinar tu reputación yquela gente puede no creerte incluso cuando dicesla verdad.