









El telescopio utilizado en la clase de astronomía tenía una lente acromática, que producía una imagen más clara sin distorsiones en forma de arcoíris alrededor de las estrellas.

El científico observó que la muestra de tejido conectivo aparecía acromática bajo el microscopio, lo que significaba que no absorbía ninguno de los tintes utilizados para teñirla.



