El profesor trató con condescendencia al estudiante con dificultades, hablando lentamente y usando explicaciones demasiado simples, como siel estudiante fuera un niño.
El profesor explicó el problema de matemáticas con condescendencia, hablando lentamente y usando palabras simples, como siel estudiante fuera incapaz de entender un lenguaje más complejo.
El profesor explicó el problema de matemáticas con condescendencia, hablando lentamente y usando palabras sencillas, como siel estudiante fuera incapaz de entender explicaciones más complejas.