Después de días de cruzar el desierto consus camellos, los cansados comerciantes se alegraron al ver el caravasar que tenían delante, un refugio seguro para descansar y reabastecerse.
Después de días de viaje por el desierto, los mercaderes cansados estaban agradecidos de llegar finalmente al caravasar ya su patio resguardado parasus camellos.