Enla década de 1950, los médicos a veces diagnosticaban erróneamente a los niños con esquizofrenia si mostraban un retraimiento y una preocupación extremos, etiquetándolo como una forma de autismo infantil.
Su intensa concentración en demostrar quesus oponentes políticos estaban equivocados, juntocon su incapacidad para aceptar cualquier crítica, hizo que su comportamiento pareciera autismo político.