








La presentación del reverendo Thompson a la iglesia parroquial de Oakhaven por parte del obispo aseguró que la iglesia tuviera un nuevo líder, ya que el propio obispo tenía el derecho de nombrar clérigos para ese puesto.

Después de la muerte de su padre, la colación de sus bienes, incluida la casa y las cuentas de ahorro, aseguró que cada uno de los tres hermanos recibiera una parte igual de la herencia.

Tras la muerte de su padre, los hermanos ejercieron su derecho a la colación, asegurando que todos los bienes heredados, incluyendo la casa y las inversiones, se combinaran y se dividieran equitativamente entre ellos.


