









La masa era perfectamente homogénea; no había grumos y los ingredientes estaban completamente mezclados.


Debido a que la clase era relativamente homogénea en términos de conocimientos previos, el profesor pudo adaptar el plan de lecciones para que se ajustara a todo el grupo.

Debido a que eran clones cultivados a partir de una sola célula, los ratones de laboratorio eran genéticamente homogéneos, lo que los hacía ideales para el experimento.