









En el contexto histórico de los primeros sistemas legales, una víctima de agresión podría iniciar una acusación, exigiendo una retribución personal del perpetrador en lugar de depender únicamente de la acusación pública.

Los estudiosos del derecho estudiaron antiguos registros de juicios penales que presentaban acusaciones, acusaciones traicioneras hechas por cómplices contra sus compañeros criminales.



Después de agotar todas las negociaciones pacíficas, al sindicato no le quedó más remedio que considerar el recurso a la acción física para lograr sus demandas.













