










El maestro del juego prohibió las habilidades que se asemejaban a las bridas, argumentando que daban a ciertos jugadores una ventaja injusta con poderes que nadie más podría obtener de forma realista.



El guitarrista experimentó con diferentes pedales de guitarra, y finalmente se decidió por las gruesas y arremolinadas distorsiones de sonido electrónicas que le dieron a su solo un toque psicodélico.