Mientras caminábamos por el bosque, vimos varios reyezuelos sencillos revoloteando entre los pinos, consus diminutos cuerpos casi ocultos por las agujas.
Después dequeel antiguo fundidor terminó de procesar elmineralde cobre, separó cuidadosamente el valioso cobre purificado delregulo pesado y menos deseable quese había asentado enel fondo.