




















La situación financiera de la familia sufrió una bifurcación cuando los padres perdieron sus empleos, lo que provocó un cambio repentino en su estilo de vida y sus prioridades.

La bifurcación en el programa ocurrió en el punto donde se verificó la edad del usuario: si tenía más de 18 años, accedía a contenido para adultos; de lo contrario, se le dirigía a la sección infantil.