El caballero ajustó cuidadosamente su cota de malla para la cabeza antes de ponerse el casco, asegurándose de que su cabeza estuviera completamente protegida por la cota de malla.
En la sala del tribunal, la peluca empolvada del juez descansaba sobre su tocado, una cofia blanca tradicional que se usaba como parte de su atuendo oficial.