Los extraños movimientos de torsión del cuello del pájaro herido me recordaron a una serpiente, así que entendí por qué algunas personas llaman a los torcecuellos "snakebirds".
Mientras navegábamos en canoa por el río, vimos unanhinga posado en una rama, con su cuello largoy delgado extendido mientras inspeccionaba el agua en busca de peces.