



















Sus trofeos incluían a su segunda esposa, sus hijos exitosos, las terceras y cuartas casas en Palm Beach y Malibú, sus tres yates (para el Pacífico, el Atlántico y el Mediterráneo), su jet y sus amantes.

La investigación policial reveló que los objetos trofeo no eran solo objetos aleatorios, sino artículos que el asesino había elegido cuidadosamente como sombríos recuerdos de sus crímenes.


