








La radio antigua utilizaba un diseño de circuito discreto, con cada transistor y resistencia soldados individualmente a la placa, a diferencia de las radios modernas que utilizan circuitos integrados.

El ingeniero de sonido prefirió usar micrófonos discretos, uno para cada instrumento, para capturar un sonido más limpio y separado para la grabación de la banda.

Debido a que cada estudiante en la clase tiene su propio escritorio y espacio de aprendizaje separado, sin superposición ni áreas compartidas, podemos describir la disposición como un espacio topológico discreto.
