El mapa antiguo marcaba las áreas densas y cubiertas de vegetación cerca del río como "terreno boscoso", advirtiendo a los viajeros sobre la espesa vegetación.
El sastre acomodó en hamaca los retazos de tela, reuniéndolos y apretándolos firmemente antes de asegurarlos con un nudo para evitar que se deshicieran.