







Las políticas del gerente sobre la flexibilidad de los empleados, aunque aparentemente generosas, en realidad fueron diseñadas cuidadosamente para maximizar la productividad y minimizar los costos de las horas extras.













A finales del siglo XIX, muchos habitantes pobres de la ciudad arriesgaban sus escasos ingresos en la lotería ilegal, esperando que un número de la suerte les cambiara la vida.

Muchas personas mayores en la ciudad de Nueva York durante la Gran Depresión jugaban a la lotería de números, también conocida como "policies", con la esperanza de obtener una pequeña ganancia para ayudarlos a sobrevivir.