










En el zoológico, el letrero identificaba al gran y colorido primate no como un babuino, sino como un mandril, aclarando aún más su nombre científico, Mandrillus sphinx.












(1933) Quizás la Naturaleza nos esté enigmantizando a propósito. Cualesquiera que sean sus objetivos, tal vez haga mejor su trabajo cuando apela a nuestros instintos de juego. Si supieras con certeza exactamente cómo iba a resultar tu matrimonio...


La jefa parecía esfingear a sus colegas, socavando sutilmente sus ideas y atribuyéndose el mérito de su trabajo, impulsada por el miedo a ser vista como menos capaz.