Enelpicnicde esperanto, María, sintiéndose nostálgica, comenzó a hablar en su idioma nativo hablando español con su hermana, a pesar dequea los demás les costaba entender.
Todoloquese podía ver del caimán eran susdos ojos sobre el agua, yde repente agarró y atrapó al pobre pájaro consus fuertes mandíbulas llenas de dientes afilados.