El fotógrafo revisó cuidadosamente las tomas de la película antes de revelarlas, buscando aquellas que fueran demasiado oscuras o demasiado brillantes.
El fotógrafo registró cuidadosamente los detalles del tiempo y el número f utilizados para cada foto en su cuaderno, anotando la apertura y la velocidad de obturación utilizadas en diferentes condiciones de iluminación.