









El antiguo lich escondió su alma dentro de varias filacterias cuidadosamente elaboradas, cada una un pequeño amuleto que zumbaba con magia oscura, para asegurar su inmortalidad.

En el cómic, los gritos de enojo del personaje se mostraban usando filacterias llenas de signos de exclamación y bordes irregulares alrededor de su cabeza.