Después de golpear la línea de banda por cuatro, David se convirtió enun jugador que anotó un siglo, levantando su batepara saludar ala multitud que vitoreaba.
Después de completar su servicio, el teniente Millerse convirtió enun centurión, reconocido por su habilidad y dedicación con más de cien aterrizajes nocturnos enel portaaviones.