Después de su inmersión en aguas profundas, el buzo se sometió a una descompresión en una cámara especial para devolver su cuerpo de forma segura a la presión de aire normal.
El médico recomendó una descompresión espinal para aliviar la presión sobre los nervios de la espalda de mi padre, con la esperanza de que redujera su dolor.