Los topógrafos colocaron el heliotropo enla cima dela montaña, apuntando cuidadosamente su espejo para enviar una señal a su colega a millas de distancia, asegurando mediciones precisas parael nuevo puente.
El joyero admiraba el heliotropo, notando el agradable contraste entre su color verde oscuro y las pequeñas manchas rojas esparcidas por su superficie.