Después de vivir en Boston solo unos meses, Sarah podía identificar fácilmente aun lugareño por su fuerte acento y su lealtad inquebrantable a los equipos deportivos locales.
Aunque Sarah se mudó alcampoel año pasado, todavía sela considera una personaqueseha mudado de una ciudad a una zona rural porque prefiere pedir comida para llevar a cocinar y siempre usa tacones altos, incluso cuando está enel jardín.
Aunque solo había vivido allí unos pocos años, María yase sentía como una lugareña, conociendo los mejores restaurantes y las rutas más rápidas por la ciudad.
Aunque María ahora trabaja enel centro, todavía se considera una ciudadana de clase trabajadora de corazón porque creció enel mismo vecindario toda su vida.