









En el billar, Sarah creó un snooker complicado para su oponente al posicionar cuidadosamente la bola blanca detrás de otra bola, haciendo imposible un tiro directo.



Durante el juego de billar, Mark logró colocar la bola blanca de manera que su oponente no pudiera golpear directamente la bola objetivo, dejando la bola blanca detrás de otra bola, haciendo imposible un tiro directo.

