La policía sospechaba queel dueño delacasade empeño era uno de los mayores encubridores dela ciudad, comprando joyas y aparatos electrónicos robados aladrones desesperados.
Debido aquela oveja murió poco después del parto, elpastor tenía varios corderos huérfanos enel rebaño, cada uno ahora extrañamente apegado aun poste dela cerca diferente.