Los mineros de carbón examinaron cuidadosamente los techos del túnel en busca de grietas, asegurando la estabilidad de la roca sobre el filón de carbón antes de continuar cavando.
Debido a que amenazó al juez, las autoridades lo encarcelaron antes de que comenzara el juicio, asegurando que no pudiera escapar ni intimidar a los testigos.