







El rey concedió al valiente caballero una marca de honor a su escudo de armas: un león dorado exhibido prominentemente para conmemorar su victoria en la batalla.





El compositor utilizó la ampliación en el segundo movimiento, estirando la melodía para que cada nota durara el doble de tiempo, creando un efecto más dramático y poderoso.

Después de una acción legal exitosa en el Tribunal de Diezmos, el ministro de la parroquia recibió un aumento en su estipendio, mejorando su situación financiera.