














La partitura había sido escrita sin la clave de sol y la clave de fa, pero era fácil distinguir cuál era cuál basándose en la ubicación de las notas en el pentagrama.


El jardinero usó fibras de la corteza interna del tilo para atar las jóvenes plantas de tomate a las estacas, esperando que las fibras naturales fueran suaves con los tallos.

