Después de derramar café sobre eljefey tropezar consus propios pies durante la presentación, los compañeros de trabajo deMarklo llamaron en broma imbécil por elrestodel día.
La pareja discutió abiertamente su interés enel sadomasoquismo, enfatizando quepara ellos era una actividad consensuada y placentera dentro de su estilo de vida BDSM.