



























En lugar de responder directamente a la pregunta de quién rompió el jarrón, el niño empleó métodos evasivos, hablando de eventos no relacionados y cambiando de tema.





La notable torpeza en la frase "Come lentamente Juan el pastel" demuestra claramente el efecto del desplazamiento, ya que el sujeto y el adverbio han intercambiado sus posiciones alrededor del verbo.