Mientras investigaba la moneda francesa medieval, el historiador encontró registros que mencionaban transacciones utilizando "blancos", pequeñas monedas de plata que valían unos pocos deniers.
El joyero usó balanzas especializadas para medir elmetal precioso en las partes más pequeñas, asegurando la precisión hasta la fracción más pequeña deun grano.
A pesar de trabajar hasta tarde todas las noches enla presentación, sus esfuerzos fueron balas de fogueo porque no había entendido las necesidades del cliente.