El capitán, desesperado por llegar a puerto antesdela tormenta, estaba forzando laveladel barco, a pesar deque los mástiles gemían bajo la tensión de las velas excesivas.
El dependiente estaba acosando ala clienta indecisa, preguntándole constantemente si necesitaba ayuda y señalando los artículos en oferta, haciéndola sentir presionada para comprar algo.