El antiguo pueblo minero tenía varios lugares secos donde sebate oro alolargodela ribera, restosdela época dela fiebre del oro, donde los buscadores de fortuna esperanzados alguna vez buscaron riquezas.
Debido aunmal funcionamiento, las duchas desinfectantes en las salasde lavado de cadáveres rociaron continuamente, empapando los cadáveres preparados parael embalsamamiento.