El ejército atacante se detuvo ante los muros principales, teniendo primero que superar la serie de lunetas que sobresalían del fuerte, creando una zona de fuego cruzadomortal.
El relojero inspeccionó cuidadosamente el cristal de reloj recién instalado enel cristal del reloj antiguo, asegurándose deque encajara perfectamente y estuviera libre de imperfecciones.
El cuidador colocó cuidadosamente las anteojeras enla brida del caballo, conla esperanza de calmar su temperamento fogoso durante la sesión de entrenamiento.