El experimentado jinete de salto instó hábilmente a su caballo a avanzar, sabiendo que el caballo a veces golpeaba la parte superior de las vallas más altas, usando sus patas traseras para simplemente superar el obstáculo y mantener su impulso.
Durante su lección de golf, el estudiante golpeó la pelota por encima del centro, enviándola rodando solo unos pocos pies en lugar de volar por el aire.