El viejo buscador caminaba penosamente por el camino polvoriento, contodo su equipaje colgado del hombro: una manta hecha jirones que contenía todoloque poseía.
Después dela inundación, la gente buscó en los campos embarrados sus posesiones perdidas, conla esperanza de rescatar cualquier cosa queno estuviera completamente arruinada, a pesar dequeno eran dueños dela tierra donde se encontraron los objetos.