


























Después de centrifugar la muestra de sangre, el técnico extrajo cuidadosamente el plasma, dejando atrás los glóbulos rojos y una fina capa de la sustancia viscosa grisácea que constituye la capa leucocitaria, justo encima de ellos.

Los traficantes de drogas usaron harina como sustancia de corte para aumentar la cantidad de producto que podían vender, aunque eso hacía que las drogas fueran menos potentes.









La enfermera fue acusada de alterar el historial médico de la paciente para que pareciera que había recibido un plan de tratamiento más agresivo de lo que realmente había tenido.












