El agricultor optó por dejar franjas de tierra sin labrar en el campo, dejando franjas de hierba entre las hileras aradas para evitar la erosión del suelo.
El granjero señaló el Cynoglossum officinale que crecía al borde de la carretera, advirtiéndonos que mantuviéramos el ganado alejado de la planta potencialmente venenosa.