




























































El arquitecto señaló que las tuberías debajo del fregadero estaban alabeadas con respecto a la línea de drenaje, lo que requería un conector especial para evitar fugas.












El albañil inspeccionó cuidadosamente el esquinero del hastial donde el techo se encontraba con la pared del hastial, asegurándose de que estuviera correctamente alineado y sellado.
