Se advirtió a los viajeros que evitaran el paso de montaña, yaquese sabía queera frecuentado por bandidos quese aprovechaban de las caravanas desprevenidas.
Durante la carrera recreativa, los oficiales notaron a varios corredores no inscritos cortando el recorrido y mezclándose con los corredores registrados.
Las leyendas locales advertían a los niños que los duendes acechaban en los bosques oscuros, listos para arrebatar a cualquiera quese alejara demasiado.
Los niños se divertían arrastrando sus carracas por el borde del cubo de basura demetal, creando un sonido de carraca sorprendentemente fuerte y molesto.