





















En la antigua fábrica, el capataz era uno de los líderes entre los trabajadores, siempre dirigiendo a los demás y asegurándose de que el trabajo se hiciera bien.

















Debido a que solo fueron niños por un corto tiempo, los abuelos mimaron a los gemelos, dejándolos quedarse despiertos hasta tarde y comer helado para cenar cuando quisieran.



